Un elemento que se consolidó en este mensaje presidencial es la confianza de los peruanos en que no habría anuncios con cambios radicales que cambien la situación económica y social de nuestro país, se eliminó por completo el miedo que nuestros padres sentían antes de escuchar el mensaje presidencial, no hubo ninguna persona que comprase víveres o saque su dinero del banco por miedo a un “paquetazo” o a la estatización de alguna industria o esa inolvidable frase: “que Dios nos ayude”; yo no recuerdo con precisión pero conversando con mis padres y coetáneos de ellos además de vagos recuerdos, efectivamente un mensaje presidencial era recibido con mucho miedo, lo cual no ocurre hace por lo menos 2 presidentes y creo que en este mensaje se consolidó la ausencia de miedo.
El mensaje presidencial de este año además del tema señalado anteriormente, estuvo teñido de bastante madurez y prudencia, no se hicieron anuncios populistas de gran envergadura imposibles de cumplir ni mucho menos cambios radicales al modelo económico ni político, eso en cuanto a lo prudente del mensaje, y en cuanto a lo maduro del mensaje se hizo un mea culpa necesario luego del anuncio de los logros alcanzados. Fue bastante tranquilizante el anuncio que el gasto fiscal se efectuará con mucha prudencia y que no se frenará el crecimiento económico por las presiones inflacionarias sino que se desacelerará un poco, para no cometer el error de fines de los 90’s que se frenó el alto crecimiento y nuestro país pasó de una cifra de crecimiento positiva (Más de 10%) a una de decremento (más de -1%).
Por otro lado, se hicieron los anuncios de los incrementos presupuestales a los gobiernos municipales, a los ministerios y los incrementos significativos en el gasto del Gobierno Central en cuanto a Salud, Educación, Comunicaciones, etc. Nuestro presidente se jactaba de haber alcanzado tales niveles de gasto, pero estoy seguro que no es suficiente con gastar más, en ningún momento se hizo el análisis de la calidad de ese gasto ni mucho menos se hizo mención a los logros obtenidos con ese incremento del gasto, sólo se vitoreaba el haber gastado más, pareciera que nuestro presidente piensa que sólo hace falta incrementar el gasto y el dinero para solucionar los problemas de nuestro país, lo cual es completamente errado.
Finalmente, este mensaje tuvo un punto característico que en mi corta vida no vi en ningún otro mensaje, se hizo mención al alma y conciencia de la persona, a la necesaria afirmación y comunicación que ninguna ley ni proyecto garantizará el desarrollo de nuestro país sino únicamente el cambio del alma de todos los peruanos, la erradicación de la concupiscencia peruana que vuelca nuestros actos a conseguir todo con el menor esfuerzo posible y de la manera más fácil sin importar si con eso se perjudica al prójimo, ese cambio del alma que nuestro presidente pidió, lo viene pidiendo y anunciando el mensaje cristiano hace más de 2 mil años; no importa si crecemos al 9 ó 20%, si se ponen dos policías en cada cuadra, si se hacen más leyes y castigos más severos, si se destina el triple del presupuesto, nada de esas medidas garantizará que la corrupción desaparezca, que la pobreza disminuya ni que la delincuencia por fin sea historia, lo único que nos garantiza una convivencia nacional en paz y en desarrollo es el cambio de los espíritus de cada uno de los peruanos.
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1 comentario:
Estimado amigo:
Entiendo que tu forma de pensar haga que la transformación que pide nuestro presidente (relacionado al alma) te genere simpatía, pero te informo qeu García es Estadista no Asistente Pastoral; ese tipo de mensajes hubieran sido más prudentes si lo escuchamos en el Te Deum en lugar del Parlamento.
Y es cierto, además, de que fué un discurso prudente. Pero la población requiere en estos momentos medidas un poco más atrevidas para poder entender que el crecimiento es posible.
Las encuestas, y es un punto a tomar en cuenta siempre por el que haga el papel de administrador público, demuestran el descrédito del sistema que tu alegremente defiendes.
A veces es mejor escuchar el sentir de la calle antes que un par de cifras que incluso pueden ser discutibles, como tu lo sabes.
Te Felicito, y me alegra que escribas. Es interesante siempre leer a alguien que defiende la posición conservadora
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